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LA INDUSTRIA DEL TABACO CONTINÚA LIDERANDO EL CONTRABANDO

LA INDUSTRIA DEL TABACO CONTINÚA LIDERANDO EL CONTRABANDO

marzo 22, 2019 10:05 am by: Categoría: Opinión Deja un comentario A+ / A-

Carta abierta del presidente de la ENSP

Ante el descrédito que estaban sufriendo, las principales compañías tabacaleras están gastando millones en renovar su imagen, están tratando de convencer al mundo de que han cambiado. Pero destruir esta ilusión costosa es el resultado de cuatro recientes estudios vinculados a la Universidad de Bath (Reino Unido). Los citados estudios, ampliamente documentados (1), construyen la evidencia más reciente que nos aclara lo que constituye una de las mayores estafas: no solo las compañías tabacaleras siguen involucradas en el contrabando de tabaco, sino que también se están posicionando para controlar el sistema que los gobiernos de todo el mundo están diseñado para evitar que lo hagan. Su esfuerzo elaborado e implementado a lo largo de los años, involucra a grupos de primera línea, terceros, noticias falsas y pagos a las autoridades reguladoras internacional. Es importante entender por qué el contrabando de tabaco beneficia a las compañías tabacaleras.

Su negocio es vender tabaco, y van a ganar lo mismo si las cajetillas se venden de contrabando o no. Es más, si se venden de contrabando, serán mucho más baratas y por tanto más asequibles a los niños y personas desfavorecidas, sus principales objetivos hoy en día. Los niños porque muchos adultos dejan de fumar, y de los que quedan, la mitad fallecen prematuramente por los efectos del tabaco que consumen, con lo que necesitan «sangre nueva» que se enganche a su producto. Los desfavorecidos porque cada vez se va viendo como el tabaco en las sociedades más avanzadas, se consume en mucha mayor medida entre las personas como menos recursos, quienes tienen menor acceso a la educación y la cultura y no pueden llegar a conocer los terribles efectos que provoca, de manera que además de hacerse daño a sí mismos, se lo hacen a sus familias, destinando una parte del poco dinero que tienen a su adicción, dinero que podrían destinar a alimentar mejor o a dar más educación a su familia. Los estados además, dejarán de ingresar mucho dinero en impuestos que podría servir para muchos mejores fines que engordar las cuentas de las tabaqueras o las mafias que les hacen el contrabando.

A finales de la década de 1990, las principales compañías tabacaleras fueron sorprendidas orquestando el contrabando de sus cigarrillos en grandes cantidades. Una tercera parte de las exportaciones mundiales de cigarrillos desaparecían y los propios documentos de la industria mostraban que el contrabando era una parte fundamental de su estrategia comercial: abastecían a algunos mercados casi en su totalidad con cigarrillos de contrabando. Desde 1998 hasta 2008, la industria se enfrentó a una serie de investigaciones embarazosas, casos judiciales, multas y acuerdos legales, todos ellos destinados a detener este comportamiento ilegal.

Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha conseguido que gobiernos de todo el mundo hayan adoptado el Protocolo (2) para la eliminación del comercio ilícito de productos de tabaco -en vigor desde el 25 de septiembre pasado- que requiere, entre otras cosas, la implementación de un sistema global de trazabilidad «track & trace». Los paquetes de cigarrillos y tabaco para liar deben marcarse con una identificación para poder ser rastreados desde su fabricación hasta el punto de venta , de modo que si terminan en el mercado ilícito, se podría saber que salió mal y donde. Este sistema está diseñado para evitar que las compañías tabacaleras continúen con el contrabando. Los mandatos del Protocolo son absolutamente claros, dejando fuera de este control a la industria del tabaco «las obligaciones asignadas a una parte no serán cumplidas por la industria tabacalera ni delegadas en esta”, añadiendo que “cada Parte velará porque sus autoridades competentes, al participar en el régimen de seguimiento y localización, mantengan con la industria tabacalera y quienes representen sus intereses tan solo las relaciones que sean estrictamente necesarias para aplicar el presente artículo”.

Temerosos de estos acontecimientos, las compañías tabacaleras afirmaron que habían cambiado, ya no eran los autores del contrabando de tabaco, sino que ahora eran víctimas de un aumento aparentemente enorme de tabaco falsificado. Los gobiernos ya no tenían que exigirles cuentas por el contrabando, sino que deberían trabajar en asociación con ellos para contrarrestar a los verdaderos perpetradores.

Sin embargo, y según datos públicos sobre el contrabando, documentos filtrados de la industria, ha quedado claro que las compañías tabacaleras todavía están involucradas en esta actividad. A pesar de sus afirmaciones como que “el comercio ilícito es una amenaza creciente para los negocios legítimos. La amenaza proviene de diferentes fuentes, las más importantes de las cuales son falsificadas”, varios datos (incluido el de la industria) muestran que la mayoría de los cigarrillos de contrabando, aproximadamente entre el 60 y el 70%, son productos propios de la empresa tabacalera. En contraste, los cigarrillos falsificados constituyen una pequeña fracción (aproximadamente del 5% al 8%) del mercado ilegal de cigarrillos.

A pesar de que las principales empresas tabaqueras han firmado acuerdos con la Unión Europea para evitar juicios y sanciones millonarias por su participación demostrada en casos de contrabando,nalgunas empresas tabaqueras como BAT (British American Tobacco), siguen utilizando distribuidores que se sabe que anteriormente habían participado en dicho contrabando.

A la vez que la OMS y la Unión Europea han trabajado en regular los sistemas de seguimiento o «track and trace», la industria desarrolló su propio sistema, Codentify, y están tratando de engañar a los gobiernos de todo el mundo para que lo implementen. Esto podría dejarlos en condiciones de continuar el contrabando con impunidad. Conscientes de su propia falta de credibilidad, los documentos filtrados muestran que las cuatro compañías transnacionales de tabaco más importantes desarrollaron un plan conjunto para vender esa marca, Codentify, a una supuesta empresa independiente, Inexto, pero han contado con la oposición frontal de todas las ONGs de control del tabaquismo, pues nadie confía en su independencia.

Para mantener esta estafa monumental, las compañías tabacaleras iniciaron diversas actividades para confundir a las organizaciones que deberían haberles pedido cuentas, así como a la prensa.

Financiaron un gran número de «encuestas» e informes que exageraban la escala del problema de la falsificación. Los utilizaron para asegurar una amplia cobertura de la prensa, promoviendo el mensaje de que las compañías tabacaleras ahora son víctimas del
contrabando de tabaco.

• Financiaron a algunos ex policías y grupos para que fueran su «voz creíble». Donaron dinero a INTERPOL y a la “International Anti-Corruption Academy” a través de su grupo “Digital Coding and Tracking Association” (DCTA).

• Financiaron ilícitamente la conferencia de la Organización Mundial de Aduanas. La DCTA patrocinó el IV Foro de Tecnología e Innovación de la Organización Mundial de Aduanas celebrado en Buenos Aires en 2013. También patrocinaron el 7º Congreso Mundial sobre la Lucha contra la Falsificación y la Piratería celebrado en Estambul del 24 al 26 de abril de 2013 (3).
• También pagaron a KPMG y a GS1 para producir informes que promoviesen Codentify. Uno de los cuatro estudios citados vinculados a la Universidad de Bath demuestra la manipulación y ausencia de rigor científico de estos estudios.

• Espiaron las negociaciones del Protocolo para la eliminación del Comercio Ilícito de Productos del Tabaco y consiguieron rápidamente el texto, pese a haber sido excluidos de las negociaciones.

• Se involucraron en el espionaje corporativo: BAT pagó al personal de pequeñas compañías competidoras para que proporcionasen datos que sugirieran que su competidor estaba haciendo contrabando . BAT luego compartiría esos datos con el personal aduanero para alejarlos de la pista auténtica.

• Más recientemente Philip Morris International creó PMI IMPACT. Con 100 millones de dólares, presentó su iniciativa global para apoyar proyectos enfocados a luchar contra el comercio ilegal. Gracias a esto, continúan financiando a las organizaciones que producen datos engañosos, habiendo conseguido convencer a personal de alto nivel de la ONU para unirse al Consejo de Expertos de PMI Impact.

Muchas organizaciones intergubernamentales y autoridades fiscales y aduaneras de todo el mundo parecen haber sido convencidas por esta versión engañosa de los acontecimientos. Si los trucos de la industria tabacalera funcionan, se les dejará a cargo del mismo sistema destinado a mantenerlos bajo control, el sistema destinado a impedirles el contrabando de sus propios productos y que podría salvaguardar los ingresos de los gobiernos y la efectividad de las políticas públicas sanitarias de control del tabaquismo. En palabras del citado Protocolo “El comercio ilícito aumenta la accesibilidad y asequibilidad de los productos de tabaco, alimentando así la epidemia de tabaquismo y socavando las políticas de control del tabaco”.

La Comisión Europea ha optado por un control “blando” e insuficiente que podría llegar a incumplir los mandatos del Protocolo. Si bien el Reglamento de Ejecución relativo a las normas técnicas para el establecimiento y el funcionamiento de un sistema de trazabilidad para los productos de tabaco, derivado de la Directiva 2014/40/UE (4) sobre productos del tabaco, hace numerosas referencias a la necesidad de cumplir con dicho aspecto del Protocolo (i.e. recitales 3, 5 y 23), entra en contradicción al dejar abierta la posibilidad de que recaiga en la industria en alguna ocasión la selección y contratación de las empresas controladoras encargadas del repositorio de datos primario y secundario (Arts. 26.1 y 27.1) o la marcación (Art. 6.1) y la verificación del identificador único (Art. 7.1). Todas ellas son actividades que podrían realizarse por terceras partes independientes, por lo que no hay razón alguna que justifique la involucración de la industria tabaquera en las mismas.

Sin embargo, es cada vez más difícil identificar cuáles son las compañías vinculadas con la industria, dado el gran esfuerzo que llevan a cabo para disimular estos intereses. Ningún gobierno debería implementar un sistema de trazabilidad vinculado en forma alguna a los fabricantes de tabaco.

Identificado el principal actor del comercio ilícito del tabaco, conviene ponerle dimensión al problema. Hoy en día el tabaco tiene un componente fiscal muy importante ya que podemos decir que más del 80% de su precio de venta al público en España es impuesto. Cualquier actividad delictiva en este campo conllevará una importante merma de la recaudación fiscal. Según las encuestas de paquetes vacíos elaborada por IPSOS, el consumo de tabaco ilegal se encuentra entre el 10 y el 15%, lo que representa más de 1.200 millones de euros de pérdida de recaudación fiscal anual para las arcas públicas españolas, dinero que podría ser utilizado en planes de prevención del tabaquismo (5).

tabaco impuestos

En los últimos análisis de la industria, incluso se aventuran a decir que está disminuyendo el comercio ilícito de tabaco, lo cual es una tendencia absolutamente falsa no solo a nivel mundial sino particularmente en España donde, en el pasado más reciente, está experimentando un importante auge. Así, en España, se da la paradoja de que, pese a contar con una prevalencia de tabaquismo superior a la que existía antes de las leyes antitabaco de 2005 y 20106 se ha producido una caída de la recaudación fiscal del tabaco7 en ese mismo periodo, lo que no puede llevarnos sino a deducir que el comercio ilícito de tabaco sigue en claro aumento en España.

Dr. Francisco Rodríguez Lozano

Presidente European Network for Smoking and Tobacco Prevention (ENSP)

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1 Tobacco industry’s elaborate attempts to control a global track and trace system and fundamentally undermine the Illicit Trade Protocol. Anna B Gilmore,1,2 Allen W A Gallagher,1,2 Andy Rowell1,2
Downloaded from http://tobaccocontrol.bmj.com/ on 16 October 2018
Why governments cannot afford Codentify to support their track and trace solutions. Hana Ross,1 Michael Eads,2 Michael Yates3
Downloaded from http://tobaccocontrol.bmj.com/ on January 25, 2018 – Published by group.bmj.com
Memoranda of understanding: a tobacco industry strategy to undermine illicit tobacco trade policies. Eric Crosbie,1,2 Stella Bialous,2 Stanton A Glantz2,3
Downloaded from http://tobaccocontrol.bmj.com/ on 23 January 2019
Tobacco industry data on illicit tobacco trade: a systematic review of existing assessments. Allen W A Gallagher, Karen A Evans-Reeves, Jenny L Hatchard, Anna B Gilmore
Downloaded from http://tobaccocontrol.bmj.com/ on 16 October 2018

2 Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícito de Productos del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud

3 https://untobaccocontrol.org/impldb/wp-content/uploads/resources/
UN%20agencies%20and%20tobacco%20industry%20interference.pdf

4 Reglamento de Ejecución (UE) 2018/574 de la Comisión, de 15 de diciembre de 2017.

5 Tabaco ilegal, un mercado sofisticado y al alza Estimación del 15% ofrecida por el periódico “La Razón” Comercio Ilegal de Tabaco – 29.04.2013

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